Políticas financieras anticrisis deben ser permanentes

    El reto clave es aumentar el crecimiento económico y consolidar la estabilidad macroeconómica, disminuyendo la pobreza

    Un giro significativo en la política económico-fiscal es la recomendación puntual que ha efectuado el Fondo Monetario Internacional  (FMI) a Honduras y demás países de la región para enfrentar los efectos de las actuales y de eventuales crisis financieras internacionales.

    A criterio del organismo, la principal defensa para las economías de Centroamérica es la “reconstrucción de las defensas”. Al respecto, se señala de manera puntual el crecimiento de la demanda interna y elevar el crecimiento de la PIB respecto a la dependencia del financiamiento externo (deuda pública).

    Ello implica la ejecución de políticas macro no expansivas, aumentar la flexibilidad cambiaria, recuperar el espacio fiscal, fortalecer la supervisión cambiaria y profundizar las reformas estructurales.

    El FMI ha señalado que para enfrentar las crisis en todo tiempo las “prioridades de política para América Central deben ser la recuperación del espacio fiscal y rebalancear el gasto”.

    Prioritario recuperar el espacio fiscal y rebalancear el gasto público

    “La consolidación fiscal debe tomar fuerza mediante el crecimiento del PIB que permitirá reducir la alta dependencia del financiamiento externo mediante el crédito orientado a la inversión pública… esto representará mayor gasto con recursos nacionales en infraestructura (sin comprometer calidad)”.

    Igualmente ha identificado que se deben fortalecer los marcos de política monetaria mediante el anclaje de las expectativas inflacionarias y permitir la flexibilidad cambiaria (medida ya adoptada en el país). Asimismo, se debe mejorar la regulación y supervisión cambiaria.

    En el ámbito de las reformas en pro del mejoramiento de la competitividad el énfasis está referido a brindar seguridad legal y física, y reducir la dependencia petrolera.

    Las recomendaciones para un plan permanente anticrisis financieras para el ámbito centroamericano y especifico de Honduras, fue presentado durante la Décima Conferencia Regional de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana.

    En encuentro permitió discutir las perspectivas económicas regionales e identificar políticas para consolidar la estabilidad macroeconómica y financiera y aumentar el crecimiento.

    La conferencia de este año se centró en las perspectivas de la economía global y su impacto en la región, las políticas fiscales más apropiadas para la región en la coyuntura actual (crisis) y las reformas estructurales que pueden ayudar a impulsar el crecimiento económico en el mediano plazo.

    En las condiciones actuales “el reto clave para Centroamérica en el mediano plazo es aumentar el crecimiento económico y consolidar la estabilidad macroeconómica, disminuyendo a la vez la pobreza. Además de reconstruir el espacio fiscal y fortalecer los marcos monetarios, la región se beneficiaría de la adopción de una agenda clara de reformas estructurales”.

    Lo anterior redundará en el largo plazo, mediante la promoción de la inversión pública y privada y el fortalecimiento del capital humano, en políticas que pueden incrementar sustancialmente el crecimiento. Además, es esencial continuar aumentando la flexibilidad de las economías y consolidar las reformas en el sistema financiero, incluidas medidas macroprudenciales.

    La política fiscal debe reconstruir los amortiguadores utilizados durante la recesión global

    El FMI ha asegurado que “las economías de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana se están recuperando gradualmente de la crisis global de 2008-09. En la mayor parte de los países, las políticas fiscales prudentes seguidas durante los años previos a la crisis permitieron mitigar el impacto de la recesión global al dejar que se ampliasen los déficits fiscales”. En ese contexto, insiste en que la política fiscal debe tener como objetivo reconstruir los amortiguadores utilizados durante la recesión global, incluso para asegurar la sostenibilidad de la deuda y las finanzas públicas.

    El proceso de consolidación económico financiera en la mayoría de los países – subraya el FMI – debe centrarse en mantener su gasto público bajo control, aumentar su eficiencia y productividad, y en redoblar los esfuerzos para incrementar los ingresos fiscales.